Los ladrones
van a la oficina
Este era el
título de una antigua serie de televisión.
Ahora los ladrones van a las oficinas de CC.AA. y a los diferentes parlamentos
de la nación.
Entendamos
por ladrones a aquellos que se apropian de lo ajeno de manera legal o ilegal. O
sea los que roban directamente para meterse el dinero en sus bolsillos y los
que gastan sin ton ni son el dinero que no es suyo.
Porque el
espectáculo es bochornoso
Este fin de
semana un grupito seleccionado se dará un homenaje en El Rompido en unos
llamados cursos de verano que no son otra cosa que una forma de holgar a costa
del bolsillos de los contribuyentes en los llamados “Cursos de Verano del PP”
un invento absurdo ya que a la política hay que venir ya con los títulos académicos
bajo el brazo y no como tanto iletrado de este y de otros partidos. Mientras
tantos estos y otros comilones nos dicen que si el PP es honrado y que su jefe
más que nadie cuando su tesorero está en la cárcel por chorizo y Rajoy se niega
a colaborar con la Justicia de manera voluntaria. Irán al sarao varios
denunciados por diversas corruptelas y alguno que aparece tanto en Gurtel como
en los papeles de Bárcenas. Harán declaraciones grandilocuentes, pronunciarán
las frases manidas de siempre pero no resolverán absolutamente nada que
interese al ciudadano
Por otro
lado tenemos a un gobierno andaluz defendiendo a “presuntísimos” chorizos y queriendo
pagar su defensa procesal y tratando de anular el sumario que instruye
la juez Alaya. El mismo partido que inicia unas primarias con toda la pinta de
estar amañadas ( como me suea esto a las últimas locales del PP de Sevilla) y
en la que la elegida será una que tardó diez años en hacer la carrera de derecho
y que defiende todo el estiércol que le va a dejar su antecesor Griñán. Este
por cierto, que tiene de segundo a un comunista que compró la casa a un
desahuciado. Todo son modelos a seguir. Porque si en el se PP roba, en esoen el PSOE le llevan la delantera, donde en
Andalucía son verdaderos maestros en afanarle la cartera a los parados. Todo un
partido obrero, sí señor.
¿Seguiremos
los ciudadanos tan acobardados y no diremos basta?






















