lunes, 11 de julio de 2011

Unos deportistas modélicos y una clase política vergonzante

   


Hoy es el aniversario de la consecución del campeonato del mundo de fútbol por la Selección Española. Ayer domingo 10 de Julio, un español, Luis León, ganó la etapa del Tour de Francia, otro, Fernando Alonso ganó el Gran Premio de Inglaterra de Fórmula 1 y nuestro equipo de la Copa Davis, (con Ferrer, Feliciano, Verdasco, Granollers) eliminó a los Estados Unidos a domicilio y en una pista desfavorable para los nuestros.
Lo que ocurre en el deporte español no es casualidad sino fruto de buenas escuelas, de grandes entrenadores y de unos deportistas sacrificados y profesionales. Es el triunfo del buen hacer.
Por contra tenemos un país destrozado fruto de unos políticos en gran proporción ineptos y corrupto, donde la falta de preparación, la poca profesionalidad y la falta de escrúpulos son algo habitual. Esta gentuza sin moral alguna asciende y ocupa puestos de trabajo de forma antidemocrática, impidiendo que los mejores preparados nos gobiernen. Como carecen de curriculum se lo fabrican inventándose títulos y conocimientos que no tienen, adornándolos con algún master de esos que dan solo pagando.
Si en el deporte, ante los fracasos, se piden dimisiones y cambio de gestión, necesitamos que en la política ocurra lo mismo. No podemos vivir más tiempo gobernados por esta escoria que se enriquece a costa del sudor de los españoles honrados. España está hundida y no es solo por un partido político que nos ha arruinado, es el sistema el que no funciona y del que solo se benefician unos pocos.


4 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Esto se hace ya insostenible. Tiene que reventar, y reventará, a buen seguro. En el mejor de los casos, con el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales; en el peor, con la gente tirándose a la calle.

Maribeluca dijo...

Es la diferencia entre empezar desde abajo e ir ascendiendo con esfuerzo y tesón, y ocupar un puesto de forma digital por lametraseretes, ser de cuota, y otros motivos varios poco edificantes o que tengan poco o nada que ver con el trabajo bien hecho y las preferencias del ciudadano.

Candela dijo...

Lo que no puedo comprender es como, en general, se exige más a los deportistas que a los políticos.

Si uno de esos futbolistas llega a pifiar un gol hubieran pedido su linchamiento, los otros pifian un país y muchos no es que lo vean natural, es que ni lo ven.

José Antonio del Pozo dijo...

Los deportistas además en tres patadas por ahí fuera aprenden varios idiomas, los políticos, treinta años después, ni idiomas, ni economía básica.
Saludos blogueros