martes, 2 de junio de 2009

Carta de un sindicalista de UGT a sus compañeros de trabajo



Soy un sindicalista amarillo y no comprendo cómo os podéis meter tanto conmigo si yo soy tan majete...

Mientras vosotros os dejabais los cuernos y algunas pocas neuronas en la universidad, yo me las ingeniaba aprendiendo mis consignas y pensando en futuras reivindicaciones, que desgraciadamente luego no he utilizado para apoyaros ante tan magno voluntario evento de los últimos meses. Qué gran oportunidad desperdiciada.

Años después de la universidad, donde no pasé de primero pero fui delegado de curso, entré al igual que vosotros en la empresa, convenientemente enchufado por los compañeros progresistas, y me metí en el sindicato porque les dije que me gustaba un montón y que era mi ilusión desde pequeño.

Ya sé que muchos de vosotros, hijos del capitalismo, del imperialismo y del heavy metal, seguísteis estudiando másters imperialistas o trabajando de becarios a pelo de p... para iros haciendo un hueco en alguna empresa y conseguir un jornal. Y es que ya sé que vuestra ilusión desde pequeñitos había sido trabajar como mulos.

También sé que muchos de vosotros habéis sacado adelante con vuestro esfuerzo y derroche de horas a esta santa casa, con las usuales prisas de última hora por ejemplo un viernes para cerrar alguna cuestión importante antes de un fin de semana. De vez en cuando me han contado que la empresa lo agradece.

Yo desde que salí del armario y me liberé como sindicalista amarillo estoy desatado. Me da mucho miedo la más que posible futura reducción en la cuota de liberados sindicalistas naziprogres, pero tranquilos que ya me manifestaré convenientemente, que ésa sí que es una buena razón para salir a la calle, y no vuestra situación o la coyuntura económica general.

Vuestros despidos o vuestro convenio por supuesto no, porque claro vosotros os podéis buscar las lentejas fuera, porque sois muy inteligentes, trabajadores y esto es libre mercado. Además, si da igual, si sois muy jóvenes o jóvenas, algún trabajo de dependiente o en un kiosko encontraréis, cuánto quejarse.

Sí, ya lo sé, el concepto de libre mercado lo aplico un poco cuando me sale de los c......, y sé que os molesta un poco ahora que hay crisis y las ofertas son tan escasas.

De todas formas no sé por qué os quejáis tanto, si peor se está en la mina.

Me habéis decepcionado un montón, quejaros tanto porque os han tocado el bolsillo, vosotros imperialistas que sois ricos y que os sobra el dinero. Y yo que pensaba que trabajábais gratis.

Bueno os dejo que me voy al cine a ver Mentiras y Gordas, que los del sindicato van a pasar lista de todos los progres que asistiremos a ver si el cine no se ve tan vacío.

Tengo un sindicato amarillooooo

que es lo que se lleva ahoraaaaa

pa forrarme los bolsillosssss

a costa de vuestras horasssss

1 comentario:

Natalia Pastor dijo...

Y hablaban de los sindicatos verticales franquistas....
Anda, que...los han "superao",que diría Pizarro con su dicción envidiable.