jueves, 9 de febrero de 2012

Sevilla o la decadencia

         

"Ya hay un español que quiere

vivir y a vivir empieza,

entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón"
(Antonio Machado)





La imagen es muy aleccionadora. Como todos los años mas de lo mismo: interrupción  seis meses de una vía  fundamental para el tráfico, instalación de una portada siempre más o menos igual, colocación de horripilantes jaimas, alumbrado con bombillas obsoletas de alto consumo, ruidos, mugre, impedimento de toda publicidad para una Feria reaccionaria, soviética y de espaldas al mundo.
En definitiva un evento descerebrado  de un ayuntamiento sin ideas que sustancialmente no ha cambiado nada ni cambiará en Sevilla. Son los nuevos ganadores de las elecciones los que ahora nos gobiernan, les toca a ellos en el reparto bipartidista y ellos colocan ahora a sus amigos y ven los días pasar sin molestarse aportar un gramo de iniciativa. Ni la tienen ni para esto les han nombrado. Lo han hecho por y para ser obedientes y como premio tienen un sueldo.



Sevilla indolente mira cómo cambian las caras de sus gobernantes para que nada cambie. Mientras tanto la ciudad entra en una profunda decadencia, ya sin sus tradicionales astilleros y con los edificios en los polígonos industriales con el cartel “se vende ”o se alquila”.


Y en los mil y un parlamentos, una clase política de medio pelo, se divierte en peleas irrelevantes y come, bebe y holga con la visa gratis total.



Pronto unas nuevas elecciones que quizá cambien  unos  jefes corrompidos hasta la médula y enriquecidos, por otros deseosos de llenar la bolsa porque ya les toca. Pero que desde luego ni saben ni tienen el más mínimo interés en cambiar las cosas. Mientras tanto la gente se desespera porque no tiene empleo ni esperanza y se droga con Canal Sur y el fútbol.


El patio de Monipodio versión siglo XXI.


3 comentarios:

Candela dijo...

El Congreso vacío. Si nosotros hiciesemos lo mismo en nuestros respectivos trabajos, igual, captaban la indirecta. Lástima la falta de coesión de la sociedad civil, incapaz de movilizarse si no es arrastrada por sindicalistas ladrones o perroflautas.

Natalia Pastor dijo...

Sevilla es una ciudad indolente,la gobierne quien la gobierne.
Una sociedad que se contempla el ombligo con deleite y gozo y que permanece inane y narcotizada ante atropellos -llámese tranvía o "trenecito de juguete",llámese Torre Pelli o llámese Portada de Feria y destrozo de Los Remedios"-, como si con ellos no fuera la cosa.

Anónimo dijo...

En la India las vacas sagradas pueden parar la circulación, ¡así les va!, en Sevilla hay muchas vacas sagradas, a saber: la portada de la feria, la feria, la semana santa, las carreras populares, los eventos nosesabe, el partido del Beti, el idem del Sevilla, los reyes magos de oriente, los comunistas en bici, los gays en carroza & so & so & so....., ¡y así nos va!