jueves, 19 de julio de 2012

Por una Segunda Transición

 


Mío Cid Ruy Díaz   por Burgos entróve,
van en su compañía   sesenta pendones;
salen a verlo   mujeres y varones,
burgueses y burguesas   a las ventanas se ponen,
llorando de los ojos,   ¡tan grande era su dolor!
De las sus bocas   todos decían una razón
«¡Dios, qué buen vasallo,   si tuviese buen señor!»
(Cantar del mío Cid-anónimo-siglos XI-XII)

Este antiguo romance trae a colación el problema de España con magníficos ciudadanos y pésimos políticos.
Durante mucho tiempo de la era contemporánea muchos compatriotas opinaban que los españoles éramos indisciplinados, perezosos y con baja formación.
 Pero en la segunda mitad del siglo XX, los españoles estaban ya bastante bien preparados y se lanzaron a crear riqueza. Y España creció. Seguían diciendo que no éramos competitivos pero una vez que nuestras empresas salieron al exterior, muchas de ellas triunfaron. Hoy en día tenemos prósperos negocios fuera de España sean con empresas multinacionales medianas o pymes. De hecho muchas se mantienen más por el negocio exterior que el interior.
Nuestros profesionales sean médicos ingenieros, etc., también saben triunfar fuera de España y nuestros deportistas, prácticamente lo ganan todo.
Es evidente pues que con buena preparación y buena dirección los negocios o el deporte van por buen camino.
¿Por qué España está  hoy en día absolutamente arruinado. Es evidente que el problema está en quien dirige el país o sea la casta política. ¿Y por qué?, porque nuestra democracia está absolutamente pervertida, teniendo los grandes partidos con un sistema antidemocrático que promociona al sumiso, obediente y sin escrúpulos antes que al honrado, bien preparado y con ideas propias.
Si una empresa auditase a los partidos políticos y mirase su organización y su personal evidentemente los suspendería. Las cosas han llegado hasta tal punto que los mejores cerebros son apartados e ignorados y al poder solo acceden una minoría de familias que vive de la política desde el advenimiento de la democracia tras la muerte de Franco.
Los ciudadanos deberíamos darnos cuenta de ello y dejar de votar a esta gente porque ni son competentes ni defienden más ideología que su propio beneficio. En España hace falta una regeneración democrática, una refundación del estado, una segunda transición. Primero creando organizaciones en las que prime la transparencia democrática antes que las ideologías y segundo presionando al poder hasta que se vayan todos los que están actualmente.
La Ley para la Reforma Política (Ley 1/1977 de 4 de enero) fue aprobada el 18 de noviembre de 1976 por las Cortes Generales y sometida a referéndum el 15 de diciembre de 1976, con una participación del 77 por ciento del censo y un 80 por ciento de votos a favor. Tenía el carácter de Ley Fundamental, siendo la última de las Leyes Fundamentales del Reino del franquismo. Con ella las Cortes franquistas se hicieron el harakiri votando una ley que daría lugar a la democracia en España. Yo pediría a los miembros del congreso de los Diputados que hiciesen lo mismo: Hagan una ley de partidos y una electoral profundamente democráticas y márchense. Tengan al menos la dignidad que tuvieron sus colegas del franquismo. Dejen el poder  antes de que los echemos a patadas.

6 comentarios:

CLAVE dijo...

Buen articulo y muy cierto, cuenta la historia de España de los ultimos 35 años, con toda claridad y verdad, asi nos va y poca solucion hay si no se hace limpieza de personas anclada en la politica que lo unico que aportan es para su beneficio, amen de que son inutiles para la sociedad, tantos ellos como sus amiguetes, aqui tenemos los ERE que eso dudo que tenga fin y que todos carguen con el peso de la Ley.
Hay una clase politica socialmente constituida, que no deja entrar nuevos valores y los que entran son los aborregados y sumisos...saludos...

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

El cuadro que ilustra tu buen artículo resulta demoledor. ¡Tenemos muchos políticos, y malos!

Candela dijo...

Esos no se hacen el hara kiri ni jartos de vino. Ni aunque nos vean a todos muertos de hambre.

No creo que unirse a las protestas callejeras sea la solucción. La solucción pasa por intentar crear nuevos partidos o agrupaciones y mentalizar a la gente de que existe vida despues de los partidos de siempre.

Sevilla Opina dijo...

Candela:Ya hay movimientos en el sentido que indicas.

Francisco Martin dijo...

Felicidades Sevilla, cada tanto leo personas como tu que aportan ideas, ingenio, pienso que no todo está perdido. Si una persona dedica su tiempo, esfuerzo, ilusión en aportar ingenio en lugar de partirse la camisa y llorar como Magdalena por dinero, dinero y dinero arriba dinero abajo, es que las cosas no estan tan perdidas en España como muchos quieren hacer ver.

Antoñi dijo...

Me gusta este articulo, en su trama y en su objetivo(elevar conciencias, con conciencia de trabajar por la solución justa y amparada por la ley)...
Lo terrible Pedro, es poder conseguir que la política, por una vez, se separe del interés partidista, y sea el bien social, dirigido por personas que al margen de tenerlo como medio de vida, sean almas altruistas capaces de dedicarse a las necesidades e intereses del país al que sirven...
¿Existe ese político?, Puede que si, lo lamentable es que acaba absorbido por el clima que se respira en esa clase social, o bien radicalmente apartado de ella...
Necesitamos soluciones en este país, y necesitamos algo más que valentía, para superar los grandes desmanes que la susodicha clase política ha llevado a cabo, poniendo en peligro el futuro de este país...
Gracias Pedro
Besos