miércoles, 26 de septiembre de 2012

Votemos por el cambio


  

Ayer en muchos puntos de España hubo manifestaciones contra la política del gobierno. En Madrid un grupo de violentos reventó la manifestación pacifica causando heridos y detenciones. Yo soy de los que ven legítima una manifestación legal pero repudia la violencia de grupúsculos que pescan en río revuelto.

El motivo de la manifestación era el rechazo de muchos ciudadanos por la crisis que tenemos y que los políticos son incapaces de resolverla.

Si nos ponemos a analizar todo esto, veremos que la crisis permanece porque durante muchos años nos han gobernado personajes sin capacidad para ello y con la única ambición de detentar el poder y ganar buenos sueldos.

Yendo para atrás vemos que esos políticos electos lo fueron por mor de unas listas cerradas donde los ciudadanos lo único que pudimos escoger fue un partido u otro.

Estas listas cerradas fueron elaboradas antidemocráticamente por cada grupúsculo dominante en el partido correspondiente.

Estos grupúsculos dominantes fueron elegidos en procesos aparentemente democráticos dentro de su partido pero que realmente estuvieron alterados por normas torticeras en sus estatutos e incluso con violación flagrante de las normas constitucionales que obligan a que los partidos sean democráticos pero que no imponen ningún mecanismo de control para vigilar su estricto cumplimiento.

Esto ocurre en gran parte por la dejadez de la mayoría los militantes de los partidos y del pueblo en general que votan sin informarse o, lo que es peor novotan, y no participan en la vida política del país. Nos quejamos de la fruta que da el árbol pero no nos hemos preocupado, de abonarlo, regarlo y erradicar sus plagas. Luego, claro está, la fruta tiene gusanos.

Mirando al Partido Popular  en la provincia de Sevilla y a su XIII congreso Provincial vemos que se cumple todo lo dicho en este artículo: el grupúsculo dominante en el partido trata por todos los medios de aferrarse al poder, usando algunos métodos lícitos  y muchos ilícitos para así tener la continuidad de los que han sido  perdedores durante los mas de treinta años de democracia. Y lo hacen presentando a un candidato, Bueno y  a un posible vice, Carmona, absolutamente ineptos y totalmente faltos de preparación y alejados del mundo laboral y de los ciudadanos.

Frente a siete congresos a la búlgara en Andalucía, tenemos en Sevilla uno con una candidata para el cambio, quien nos puede traer la esperanza de una regeneración democrática y detenga una futura debacle del partido y el “sorpasso” por la derecha y por la izquierda por grupos mas cercanos a los votantes.
Tenemos que cambiar. En el mundo empresarial se usan mucho los conceptos de cambio y gestión del cambio como base para que una empresa sea competitiva a lo largo de los tiempos. No podemos meter la cabeza bajo el ala e ignorar que estamos en otros tiempos y que hay qe adaptarse a ellos o pereceremos.

El 5 de Octubre nos jugamos mucho y no solo en la provincia de Sevilla. O apostamos por el cambio o luego vendrán los lamentos.
Votemos por el cambio.